El boom del Longboard en Argentina: Parte I
Una verdadera revolución generó para los amantes de la tabla la implementación de este deporte en el país. No sólo como forma de entretenimiento sino además como medio de transporte para pequeñas distancias.
Por Cristian González
Ya no solo es habitual verlos en momentos de esparcimiento o para entretenerse, cada vez es más común cruzarse en la ciudad y en otros rincones del país con alguien sobre una tabla de longboard para unir distancias cortas o salir a patear un poco por la calle. Muchos otros hasta lo utilizan como medio de transporte y se animan a tomarlo para ir al trabajo.
La implementación de la tabla para muchos riders genera un colorido diferente a las calles y avenidas. Sin embargo, el fenómeno no sólo es patrimonio de Capital, en las provincias también se está generando una movida nueva y todo esto ayuda al crecimiento del deporte. Para quienes no lo conocen, una tabla de longboard es a grandes rasgos es un monopatín o skate más largo en relación a los convencionales. Pero no es solo eso lo que los diferencia, en realidad tambien los ejes (trucks) varían en cuanto a geometría y muchas veces el tamaño de ancho con respecto al skate corto.
La historia del Longboard está muy enlazada con la del skate. Todo comenzó en los años 50, cuando grupos de Surfers de las costas Californianas, aburridos en los días sin olas, invadieron las calles con sus tablas. Algunos ya arriesgaban el físico alcanzando elevadas velocidades, otros emulaban los movimientos y las figuras clásicas del Surfing, también había quien saltaba obstáculos sin elevar el Skate del pavimento. Con el correr de las décadas el equipamiento (que se puede conseguir entre los 400 y 1000 pesos) fueron evolucionando hasta los que hoy se comercializan y que como es de esperar cambiaron mucho con los primeros que salieron al mercado.
Mala Juliano, una rider de Necochea, es una de las tantas que participaron de esta nota y compartió con Melavuelo las sensaciones que perciben quienes practican este deporte, además de la movida en esa ciudad balnearia bonaerense.
-¿Se nota en Necochea un mayor popularidad del longboard?
-Cuando yo empecé eramos muy pocos patinando, ahora casi un año después, ya es mas comén cruzarte en la calle a alguien que no conoces con un long. En facebook tenemos un grupo en el que organizamos las juntadas, y somos 50 o casi 50 miembros, algunos son pibes de acá que viven en La Plata, pero ahora en verano están todos acá así que somos bastantes más de los que nos juntamos durante el año.
-¿Tienen alguna cifra sobre la cantidad de riders en tu ciudad?
-En el grupo somos 50, contando a los pibes que durante el año viven afuera, pero también cruzamos pibes que no conocemos y los que nos faltan por cruzar, así que supongo que debemos ser un poco más de 50.
-¿Qué sensación te provoca estar sobre la tabla?
Lo que yo personalmente siento al subirme a la tabla, debe ser lo mismo que siente un artista al terminar un cuadro, o un músico después de terminar su primer recital. Es una sensación de total libertad, es la forma que tiene mi alma de expresarse y es también la catarsis de un mal día, o la manera de cerrar un día brillante. Hay quienes te dicen "ya estás grande para la patineta" pero la verdad, yo no podría imaginar mi vida sin la patineta y la gente que conocí gracias a ella. Después de todo de eso se trata no? Patinar, reirse, y pasar un buen rato con los amigos. El resto viene solo.
-¿Qué les dirías a los que nunca se subieron a una tabla?
-Les puedo decir a quienes no conozcan, que vengan a Necochea que vamos a estar esperándolos! No tenemos muchas bajadas por desgracia, pero las pocas que hay son bonitas. Y a los que recién empiezan quiero decirles que no se hagan la cabeza con la progresión, eso llega solo. La verdadera progresión se ve cuando nos bajamos de las tablas y podemos compartir momentos increibles con gente que no conoces, pero que algo tan banal como una tabla nos úne tanto. Compitamos menos y compartamos más, y no importa como sea, pero que sea long!
Santiago Argañaraz también es un raider argentino pero su lugar es la ciudad. Sin embargo, comparto con nosotros sus sensaciones de subirse a un longboard. "Hay una clara explosión en la popularidad del longboard, que viene de la mano con el crecimiento de deportes extremos en general. Creo que en el último tiempo se logró una mayor aceptación de los deportes alternativos. En el caso puntual de la tabla larga fue aumentando la popularidad en los últimos 3 años. La gente ve en el longboard un deporte multifacetico, con muchas disciplinas y adaptable a la necesidad de cada uno".
-¿Tienen alguna cifra sobre la cantidad de riders en tu ciudad o algún grupo al que pertenezcas?
-Particularmente en Tigre, mi ciudad, no sabría decirte cuanta gente está rodando, pero puedo decirte que es bastante, aunque todavía no hay una comunidad que integre a todos. Actualmente con el uso de tecnologías es fácil crear una comunidad, como Longboardtinga (en taringa: con mas de 1100 usuarios), donde yo participo junto a personas de todo el país e incluso extranjeros.
Sobre sus sensaciones cuando está sobre la tabla, Santiago agrega: "Es difícil definir exactamente que me produce. Para mí el longboard es sentirse libre, libre de ir donde quieras, libre de superarte a vos mismo, libre de otros problemas de la vida cotidiana. Significa ir a un lugar, conocer gente que sin conocerte pasa una buena tarde con vos.
"Creo que hay que hacer difusión del uso de protecciones y concientizar a los nuevos riders de que es un deporte muy divertido pero de riesgo. Que una caída por mas tonta que parezca te puede llevar al hospital o a la morgue. Y quisiera invitar a todos a participar de nuestra comunidad de Longboard en Taringa", señala otro de los que participa en el boom del Longboard en Argentina.
En la segunda entrega profundizaremos el tema equipamiento y otras historias de riders. Los esperamos amigos!
Edición de imágenes: -F- Lanfranco.

